PREMIO EL TITO 2000


Autor: RAFAEL HERRERO

Premio El Tito año 2000: D. JOSE PLINIO NAVARRO GIL.

Nace en Villena en el año 1937, es socio de los Piratas desde el año 1962, aunque su primera Comparsa fue la de Marruecos, seguramente sus amigos le hicieron recalar en los Piratas definitivamente, siendo componente de la Escuadra de Bucaneros desde su fundación.

Formó parte de la directiva que presidía Fulgencio Estevan, en el año 1965.

Desde el año 1970 hasta 1974 fue presidente de su Comparsa; de aquella época recordamos la famosa verbena "La Guarida del Pirata" con su original entrada, un enorme pirata que obligaba a pasar por debajo sin que nadie se sintiera mal, los grandes artistas de famosos nombres como Julio Iglesias, Raphael ..., las presentaciones de las Regidoras, a las que acudíamos con traje y corbata, los hombres y las mujeres con vestidos largos de fiesta.

En el año 1986, fue elegido como Presidente de la Junta Central de Fiestas. Durante los tres años que duró su gestión al frente de este organismo festero, cabe destacar las buenas relaciones festeras y de amistad que, Plinio, consiguió hacer con las poblaciones festeras de nuestro entorno, no en balde todos conocemos las grandes dotes de relaciones públicas que le adornan. A nivel festero y de gestión, y dado que la Junta Central a duras penas se mantenía económicamente, propuso a la Asamblea General de Compromisarios la aprobación de una cuota por festero para que los ingresos de la Junta tuvieran un capítulo fijo en los Presupuestos Generales de la misma, la ampliación del patrimonio de la Junta Central con la compra de las dos casas que estaban situadas al final del patio de las Casa del Festero, consiguiendo la ampliación del citado patio, que en la actualidad cuenta con más de 1.000 metros cuadrados.

Pero lo más destacado en el haber de Plinio, como Presidente de la Junta Central, es sin lugar a dudas la incorporación de la mujer en la fiesta, impedida hasta entonces por el famoso artículo 11 de los Estatutos de la propia Junta Central que decía: "Podrán participar en las Fiestas de Moros y Cristianos, todo varón de buenas costumbres". En la Asamblea General, tras muchos inconvenientes por parte de algunas Comparsas, se impuso la cordura y la razón, y en las fiestas de 1988, la mujer participó en las Fiestas con pleno derecho.

La Fiesta en general, siempre le tendrá que estar agradecida a este buen Presidente y mejor festero, porque con su decisión valiente y comprometida, colaboró a engrandecer, con la presencia femenina, la Fiesta de Moros y Cristianos de Villena, porque, sin lugar a dudas, la mujer le ha dado belleza, elegancia y el colorido que necesitaba.

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