PREMIO EL TITO 1983



Premio El Tito año 1983: D. VICENTE PRATS ESQUEMBRE

Hombre inquieto por todo lo que tiene que ver con su pueblo y, por supuesto, la Fiesta es una de sus inquietudes. Vicente es socio de los Moros Nuevos aunque nunca se ha visto vestido de amarillo y grana.

Fue nombrado Presidente de la Junta Central de Fiestas de Moros y Cristianos en el año 1972, sustituyendo a su amigo Alfredo Rojas, cesando en el cargo dos años después al ser nombrado Presidente de la Comisión del I Congreso Nacional de Fiestas de Moros y Cristianos.

Vicente se rodeó de un buen grupo de festeros de Villena y de otras muchas poblaciones que se reunieron durante más de dos años para preparar aquel experimento que dieron en llamar congreso y que, a decir de las crónicas del momento, significó el mayor acontecimiento en la historia de las Fiestas de Moros y Cristianos jamás superado.

Este aprendiz de historiador, como él mismo se autodenomina, conserva uno de los más completos archivos festeros que se conocen, que le han dado todos los conocimientos sobre la Fiesta, si es que le faltaban algunos.

La intensa vida de Vicente, el entusiasmo contagioso que desprende le han llevado a emprender actividades que aunque se extralimitan en lo festero, convienen dejar reflejado aquñí para conocer y mejor apreciar a este hombre sencillo, inteligente y trabajador de mirada franca y avispada, de fácil conversación y de trato humano y sencillo.

Su empeño en conseguir las cosas que se propone no entiende de trabas ni objeciones, por esta razón, tal vez sin proponérselo, ha escrito varios libros cuyos beneficios ha aportado a esa gran labor social con los discapacitados de Villena y su comarca, auténtico motor y promotor de la idea desde el principio, de la que hoy por hoy es su presidente.

En su dilatada labor con la Asociación de los Discapacitados de Villena y su comarca, ha conseguido la construcción de dos centros para la educación del discapacitado que son modelo para quienes, como él, quieren lo mejor para estas personas que por designios de Dios nacen con cierta dificultad.

Volver a página inicial