Mucha gente se
piensa que ser de la Directiva es Jauja, que todo son cenas, poco
trabajo y disfrutar a costa de los demás. Pues siento decirles
a todos ellos que se equivocan, y sino no tienen más que presentarse
de directivos y podrán comprobar de primera que llevar adelante
una Comparsa como la de Moros Viejos no es tarea fácil.
El motivo de esta
página no es otro que el de dar a conocer la tarea tan complicada
que se les presentan a todas las directivas, tratando de llevar a
cabo una labor de forma altruista y que en muchas ocasiones no es
ni valorada ni recompensada, y además en muchas ocasiones agraviada
por parte de algunos socios que desconociendo la labor llevada a cabo,
solamente se dedican a criticar y poner palabras en su boca que no
tienen fundamento alguno.
Comienzo
este monografico en el año 2001 con la comida de Hermandad
que todos los años se suele llevar a cabo pasadas las fiestas.
La preparación de la misma, es responsabilidad de la Directiva.
Aproximadamente se da de comer a unos 300 o 400 socios, y gracias
a la inestimable colaboración de algunos socios ( pocos para
tantos socios como somos ), dicha comida se puede llevar adelante.
Si no fuera por dicha colaboración, podemos asegurar que la
comida no podría llevarse a cabo, teniendose que tomar otro
tipo de medidas si los socios quisieran que la comida no dejase de
realizarse.

Son las mujeres
de los directivos y algunos colaboradores los que el dia de antes
dedican su tiempo a preparar todo el material necesario para la realización
de la comida de Hermandad. Unos cortan las tortas, mientras otros
en la cocina preparan los alimentos.


Cuando todo esta
ya preparado, entonces y solo entonces, se prepara una cena para que
los colaboradores vean recompensada su ayuda.

El
dia de la comida, la Directiva y los socios colaboradores se reunen
a las 7 de la mañana en el local social para cargar toda la
comida y bebida que se utilizará. Como vemos en la foto de
abajo, a esas horas no han puesto todavia las calles, como decimos
en Villena, ni un alma camina a estas horas con el animo de ir a realizar
una comida-almuerzo que comenzara a las 10 de la mañana.

Poco
a poco van llegando y tras el saludo y una charraica, empezamos a
cargar la furgoneta para marcharnos al Santuario de las Virtudes donde
llevaremos a cabo la comida.


A
nuestra llegada, lo primero es montar la barra de la bebida para que
la misma este fresca, sobre todo la cerveza ( más de 200 litros
consumidos este año ), los refrescos, el whisky y la ginebra.


A
eso de las 8'15 de la mañana se empieza a preparar el almuerzo.
Como todos sabemos, las cocinas del Santuario no son algo de lo que
nos podamos sentir orgullosos, y los cocineros tragan más humo
que la chimenea. Los ojos lloran más que cuando nos pegan un
bofetada por hacer algo mal, en fin, que el trabajo llevado a cabo
por estos colaboradores no es tan fácil como algunos puedan
pensar. A pesar de ello, ahí están haciendo una labor
que otras personas no saben valorar, y además en ocasiones
les critican sin razón alguna, sobre todo cuando no han estado
ellos ahí haciendo esa misma labor para saber que se siente
y poder dar su opinión.




Aunque algunos
digan a veces que hacer una comida de estas caracteristicas es tarea
sencilla y en la que se trabaja poco, las imagenes demuestran lo contrario,
incluso teniendo que trabajar hasta el Presidente. (Foto de abajo,
Juan y Pedro serrando leña).

Los
preparativos para hacer paellas y gazpacheras son necesarios si queremos
comer.


Y
al final, toca recoger. No colaboramos todos como hariamos en nuestra
casa, unos se van sin querer saber nada, mientras otros tenemos que
recoger para poder marcharnos también a Villena.

Es
por ello que queremos desde aqui, con estas palabras e imagenes, dar
nuestras más sinceras gracias a todos los colaboradores por
su inestimable ayuda, sin la cual actos como éste no podrían
llevarse a cabo.
Y
animando al resto a ofrecer su colaboración, ya que nunca sobran
manos a la hora de querer ayudar.